Información en desarrollo, publicada en 23 de septiembre La aprobación del cuarto retiro del 10% de las AFP es prácticamente inminente. La comisión de Constitución de la Cámara de Diputados, trabaja sobre la base de lo que fue el tercer retiro, de acuerdo a lo confirmado por el Presidente de la Comisión, el diputado Marcos Ilabaca (PS), facilitando el proceso en el Parlamento. Mientras, en paralelo hay otras cuatro mociones que buscan el retiro total de los fondos de pensiones. Si bien los argumentos a favor de este nuevo retiro, señalan que a pesar de las ayudas económicas como el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), los recursos de las familias son insuficientes, por lo que este 10% ayudaría especialmente a la clase media para enfrentar las consecuencias de la pandemia. Pero ¿Cuáles serían sus consecuencias en materia económica? Expertos advierten “El Consejo considera que es su obligación institucional reiterar a la opinión pública las principales consideraciones y conclusiones del análisis, advirtiendo los graves efectos que la acumulación de cuatro retiros tendría en la estabilidad financiera y en la economía”, así el Consejo de Estabilidad Financiera (CEF) alertó sobre las secuelas que traería el cuarto retiro de los fondos de pensiones. Desde la Superintendencia de Pensiones se calcula que con este retiro, la cifra de afiliados que quedarán sin fondos aumentará a 5,5 millones personas. Además desde la Asociación de AFP se hizo un estudio donde a junio del 2021 eran 2,1 millones de personas que no podrán hacer realizar un cuarto giro, debido a no cuentan con dinero en la cuenta; también se destaca que hay otros 2 millones de afiliados que sacarían menos de $500 mil. “Si se aprueba un 4° retiro aumentará aún más la liquidez de la economía, habrá mayores presiones inflacionarias, debería haber nuevos ajustes al alza de las tasas de interés, se encarecen aún más los créditos vigentes y nuevos, contribuyendo a una mayor incertidumbre e inestabilidad económica” cuenta el Director de Integral Chile Nemo Castelli, como las grandes consecuencias que puede traer este último posible retiro de los fondos de pensiones. Y es que la inflación es consecuencia de un exceso de liquidez, que ha provocado un aumento importante del consumo -especialmente de bienes durables- y en esto los retiros de las AFP, además del IFE y otros apoyos gubernamentales, han sido las causas principales. Mientras que el actual valor de la UF es consecuencia netamente de la inflación. A largo plazo y si estos retiros continúan son varios los efectos que se producirían a largo plazo Un porcentaje importante de los trabajadores no tendrán ahorros previsionales suficientes para una pensión razonable, será necesario redefinir un nuevo sistema con cotizaciones bastante mayores que es probable que sean de cargo de los empleadores, que verán sus costos aumentados y lo más probable es que se trasladen a precios, generando presiones inflacionarias. El presupuesto fiscal tendrá que considerar un costo mucho más alto para financiar pensiones, para lo cual tendrá que aumentar la recaudación tributaria, ya que el endeudamiento fiscal tiene límites y mayores costos. Considerando que el presupuesto fiscal deberá adecuarse con un mayor gasto muy significativo, para satisfacer las actuales demandas sociales. La deuda fiscal ya se ha aumentado en montos importantes, se ha utilizado en alto porcentaje el fondo de estabilización social que tiene un bajo saldo, y es muy probable que sea inevitable nuevos endeudamientos que tendrán un mayor costo en intereses. Lo más probable es que aumente el costo del crédito internacional para Chile, por el deterioro de las cuentas fiscales (mayor deuda) y clasificaciones de riesgos. Esto genera un aumento de costos para las inversiones y créditos internos en el país. Se genera un desincentivo para las inversiones, que afecta al crecimiento económico, al empleo y a la recaudación fiscal. “Todo esto afectando directamente a las empresas en encarecimiento de los créditos, aumento de costos operacionales, mayor costo de las inversiones y desincentivos al crecimiento”, detalla Nemo Castelli como uno de los más complejos escenarios a los que las compañías se pueden enfrentar. ¿Qué dicen los candidatos presidenciales? El tema obligado para los candidatos presidenciales, es sin duda el sistema de pensiones, para muchos un dolor de cabeza, teniendo que reunir sus coaliciones. Las tres principales cartas presidenciales han tenido que enfrentarse en el Congreso tanto con sus aliados y los descolgados. La abanderada de Nuevo Pacto Social y Senadora DC, Yasna Provoste ha mantenido un incómodo silencio sin saber si aprueba o no el proyecto. Mientras se mantiene a la espera, hay una división entre los parlamentarios que la apoyan, reclamando una definición. La situación es más compleja aún para el representante de Chile Podemos Más, Sebastián Sichel, que intenta frenar a como dé lugar a sus aliados rebeldes, que insisten en apoyar el retiro, a pesar del rechazo tajante que manifestó el candidato. En tanto, Gabriel Boric -candidato de Apruebo Dignidad y Diputado por Magallanes – ha manifestado que presentará indicaciones para dar una señal de “responsabilidad”, ante las advertencias que han dado los expertos; y donde el principal problema radica en que sus aliados no están de acuerdo con la idea de hacer este nuevo retiro tributable. “Es conveniente señalar que hay condiciones fundamentales para lograr el crecimiento económico que la actual situación necesita: Disminuir la incertidumbre, generar confianza para atraer inversiones, disponer de un sistema tributario estable y de largo plazo, definir el sistema de pensiones, establecer regulaciones económicas de largo plazo para las empresas, mejorar las condiciones de seguridad interna y fortalecer el estado de derecho” dice Castelli, Director de Integral Chile. EL futuro de los retiros de fondo de pensiones El primer retiro del 10% de las AFP marcó un hito en el Sistema de Fondos de Pensiones; lo que se suponía una medida excepcional debido a una emergencia, se vuelve a discutir a pesar de las advertencias. Pero, ¿esto podría continuar? Nemo Castelli, aclara “Sin duda es posible que en algún momento se autorice un 5to o 6to … El 4to retiro y sus consecuencias económicas
¡NotCo ya es unicornio! En sólo 5 años la empresa chilena NotCo alcanzó la ansiada categoría de «unicornio», es decir, startups que logran una valoración superior a los US$1.000 millones. Esto se logró gracias a la ronda de financiamiento, encabezada por la firma de inversiones Tiger Global. En esta serie de financiamiento, la compañía logró una inversión de US$235 millones y una valorización de US$1.500 millones, convirtiéndose en la primera firma chilena en obtener este monto mediante rondas de financiamiento. Según informó la misma empresa en un comunicado, en esta serie NotCo logró captar la atención de nuevos fondos, como de DFJ Growth Fund, que se suma a firmas de inversión como Bezos Expeditions, EHI, Future Positive, L Catterton, Kaszek
En los más de 27 años en el mercado contamos con la experiencia, en terreno, en diferentes sectores industriales con distintas empresas, para poder poner a disposición de nuestros clientes soluciones que sabemos que funcionan. Revisa este video donde Marcelo Matys de la Parra, Socio – Director, lo cuenta con sus propias palabras.
Carlos Romero, Director de operaciones de Integral, cuenta en este video cómo una planificación estratégica ayuda a fijar metas y a ordenarse conforme al cumplimiento de esas metas. Es la carta de navegación de tu empresa. ¡Ojo! Que es fundamental evaluar la planificación según el contexto cambiante, para que siga teniendo sentido los objetivos y la forma de llevarlos a cabo.
Después de varios meses muy complejos, la economía nacional supera por primera vez los niveles que se registraron antes del estallido social. A casi dos años de crecimiento económico perdido y estancado, el mercado y las cifras económicas dan muestra de que al parecer la economía se está estabilizando. El Banco Central registró el Imacec de junio dando una sorpresa, pues se superó el nivel alcanzado previo al 19 de octubre de 2019, donde la actividad económica se sigue recuperando con un alza interanual histórica de un 20,1%, mientras que en 2020 el índice en junio fue de 13,6%. Esto se explica principalmente por una mayor y mejor adaptación de los hogares respecto a la emergencia sanitaria producida por el Covid-19. Este Imacec además resalta que todos los componentes mostraron alzas en relación a la misma época durante el 2020. El aumento en la industria manufacturera fue de un 18,8%, mientras que la producción de bienes registró un 13,2%, -por la agrupación de “resto de bienes” que se realizó- aumento asociado al rubro de la construcción que creció un 21,8%. Pero donde fue mayor el alza, fue la actividad comercial que aumentó a un 46,4%, incidido por las medidas económicas de apoyo a los hogares y retiros de las AFP. Desde el Gobierno están contentos con la noticia, manifestando que el salto de la economía en junio “va más allá de un efecto rebote”, dijo el ministro de Hacienda Rodrigo Cerda. A esto se suma que en julio se registró un record en importaciones chilenas, mientras que las exportaciones registraron un total de US$7.943 millones (el segundo mayor monto histórico) con un alza del 27,3% respecto al mismo mes durante el 2020. Además se anotó un superávit de US$604 millones, con envíos liderado por el cobre, según registra el Banco Central. De acuerdo al Informe de Finanzas Públicas, el segundo trimestre el IVA, registrará un crecimiento del 29,4% real, el relación a lo recaudado durante el año pasado; dato importantísimo pues este impuesto representa la mitad de los ingresos tributarios del país. Pero, ¿pueden estas cifras dar señales de que la crisis económica va en retirada? Nemo Castelli, Director de Integral Chile, señala “Estos (datos) no permiten concluir que se ha salido de la crisis. Aún queda mucho camino por recorrer y además en un entorno con cambios políticos significativos en corto plazo, y en consecuencia con muchas interrogantes que genera alto nivel de incertidumbre. La recuperación de los niveles de actividad que indica el Imacec han sido esencialmente por un aumento del consumo, que entre otros efectos provoca un aumento de la recaudación del IVA”. Las variaciones del valor del tipo de cambio se producen por varios efectos, tales como: la situación económica de Estados Unidos y del mundo, variaciones de los precios de las materias primas como el cobre y petróleo, además del desempeño de la economía nacional, en que la inestabilidad lamentablemente juegan un rol importante. Sin embargo, Castelli destaca las otras señales del mercado a las que hay que estar atentos, “hay otros indicadores que son preocupantes por el efecto en el mediano y largo plazo como es el deterioro de las cuentas fiscales, el aumento del endeudamiento fiscal y el agotamiento hacia fin de año del Fondo de Estabilización Económico y Social que superaba los 14 mil millones de dólares. Este año el déficit fiscal se estima que va a superar el 9% del PIB y la deuda pública bordearía el 38% del PIB en diciembre de 2021. Además con el impulso fiscal y aumento del consumo se está generando una presión inflacionaria, que en mediano plazo puede ser complejo su control.” Con un panorama tan dudoso, el superar la crisis económica depende de varios factores: el control de la pandemia; Un proceso constituyente que permita un resultado consensuado entre los ciudadanos; Generar estabilidad para incentivar las inversiones (nacionales y de extranjeros); Incentivar el empleo formal y de calidad; Establecer normas regulatorias y tributarias que afectarán a la actividad económica. Proyecciones económicas Si bien la economía nacional ha tenido una fuerte recuperación en los últimos meses, impulsado por un fuerte consumo, el control de la pandemia y estímulos fiscales “El crecimiento para este año se estima entre 8,5 y 9,5 %, y para 2022 en el rango de 2% y 3%, basado por la ejecución de proyectos de inversión postergados por la pandemia, mejores términos de intercambio y aumento del consumo” cuenta Nemo Castelli. En tanto desde el extranjero, la visión de Chile sigue siendo positiva, pero con una preocupación por el progresivo deterioro de las cuentas fiscales. “La situación política genera inestabilidad y un alto nivel de incertidumbre y desconfianza, que naturalmente tiene como consecuencia un ambiente muy negativo para el desarrollo económico y las inversiones extranjeras” agrega Castelli. La economía internacional en paralelo se proyecta positivamente, “con un crecimiento en torno al 6,5% para este año, y de un 4,5% para 2022. Estas tasas de crecimiento estarán impulsadas especialmente por Estados Unidos y China, que presentan un comportamiento positivo. América Latina fue uno de las zonas con mayor caída en 2020 y su recuperación se prevé más lenta que el resto del mundo. Los mercados financieros de Estados Unidos, Zona Euro, Reino Unido y algunos países de oriente se proyectan al alza, y América Latina muy volátil”, dice Nemo Castelli. Consejo del Director Nemo Castelli, Director de Integral Chile, recomienda: Creo que es momento de analizar inversiones y nuevos negocios. Las crisis como la que aún estamos viviendo, produce oportunidades que probablemente después de un tiempo no se van a repetir. Actualmente hay una readecuación de muchas actividades que han cambiado su forma de operar y esto produce oportunidades, como también han cambiado las formas de trabajar, lo que demanda nuevos servicios que antes prácticamente no existían. En todo caso, para invertir es básico considerar el entorno, las proyecciones y la consolidación del negocio, como también buscar la estructura del financiamiento adecuado.
Por: Francisca Herrera, Directora de Hoteleros de Chile. Desde el estallido social, la industria hotelera atraviesa por una crisis sin precedentes. Si tuviéramos que graficarla en una imagen, ésta sería el saqueo y quema del Hotel Príncipe de Asturias. El 18 de octubre del 2019 empezó una escalada de cancelación de reservas, situación que se agudizó en marzo del 2020 con la llegada de la pandemia. Estos dos hechos han obligado a muchos hoteles a desvincular a gran parte del personal con menos tiempo de antigüedad laboral. Aunque a mediados del 2020 el escenario seguía incierto, nadie se imaginaba que la crisis se extendería hasta hoy. El turismo y hotelería generan aproximadamente 600 mil empleos, de los cuales ya se han perdido cerca de 300 mil. Esto sin considerar las redes anexas que asociadas a nuestra industria, como proveedores y otros. El acceso a los créditos Fogape también fue limitado, ya que se nos evaluó como una industria de riesgo, por lo tanto solo un porcentaje de los hoteles pudo obtenerlos. Si bien es cierto que algunos han podido operar como residencias sanitarias y hoteles de tránsito a precio costo, se está lejos de llegar a las cifras de funcionamiento normal de los hoteles. Las nuevas medidas de desplazamiento, posibles gracias al aumento del porcentaje de población vacunada, nos hacían confiar en la reactivación para el segundo semestre del año. Lamentablemente, la variante delta del Covid-19 ha empañado este optimismo. La industria hotelera está aprovechando cada ventana de movilidad y enfocándose en el turismo interno. En esa línea, es clave la apertura de fronteras, de lo contrario no podremos subsistir. No olvidemos que los hoteles de algunas regiones solo operan por temporada, por lo de no producirse la apertura o mayor movilidad, el impacto para será devastador. Como Hoteleros de Chile estamos realizando diferentes acciones, como presionar para que se pospusiera el pago de contribuciones y la regulación de la informalidad laboral, y la coordinación con otros gremios y federaciones. Nuestro objetivo es acompañar a nuestros socios en esta difícil etapa y, entre todos, superarla y salir fortalecidos. Estoy segura de que con imaginación, trabajo y flexibilidad nos adaptaremos a la “nueva normalidad” del turismo mundial. Solo de esta forma podremos transformar esta profunda crisis en una oportunidad.
Por: Ricardo Guerra, Presidente ASIVA. Desde el año 2020, el mundo enfrenta la crisis sanitaria más grande de la historia actual, arrastrando pérdidas de vidas humanas y poniendo al límite la capacidad de los sistemas de salud. La crisis también está teniendo consecuencias sociales y económicas sin precedentes debido al distanciamiento físico y al confinamiento. En nuestro país, esto se da en un contexto en el que ya veníamos enfrentando las consecuencias de la crisis social que estalló en octubre de 2019, la que está lejos de ser resuelta y que la pandemia sólo profundizó. Para gestionar la incertidumbre y hacer frente a las adversidades entra en juego la resiliencia. Según la American Psychological Association, «la resiliencia es el proceso para adaptarse bien a la adversidad, ya sea un trauma, una tragedia, una amenaza o fuentes de tensión significativas, como problemas familiares, interpersonales o de salud, o situaciones estresantes a nivel laboral o financiero para salir fortalecido». Para visualizarlo, en un árbol que soporta estoico las acometidas del viento. El término se toma de la resistencia de los materiales que se doblan sin romperse para volver a su forma original. Ante esto, es preciso entender que, todos los países han tratado de ser lo más resilientes posibles y con las mejores características que su modelo económico se lo permita. Por ejemplo, la magnitud de la respuesta económica desplegada por los países para enfrentar la emergencia sanitaria y reactivar la economía post-crisis no tiene precedentes, superando largamente los estímulos fiscales de la crisis financiera del 2008. A los esfuerzos desplegados para reforzar los sistemas de salud, sostener el ingreso de las familias e intentar proteger el empleo, se suman políticas de estímulo e incentivos a la inversión pública y privada con el fin de impulsar la reactivación. Ahora bien, ¿Las personas nacen resilientes se transforman en ello? Adam Grant, profesor de Administración y Psicología en la Universidad de Pensilvania y coautor del libro Opción B: afrontar la adversidad, desarrollar la resiliencia y alcanzar la felicidad señala que «Hay un conjunto de comportamientos que se pueden aprender de manera natural y que contribuyen a la resiliencia». Desde esa perspectiva, podemos entender por qué en un período de crisis algunas personas pueden resistir o no y salir adelante. Ahora, lo importante, es mirar hacia adelante y ver cómo enfrentar el último tramo de esta pandemia. Sin duda, la economía es el eslabón que más se reciente, ya que es aquello que nos permite llevar el sustento al hogar, por ende, hay que contribuir en apoyar todas aquellas medidas e iniciativas que incentiven a la reactivación del país y la región. El modo en que se diseñen e implementen estas medidas de reactivación serán determinantes para un adecuado ritmo de recuperación e inicio de una etapa de desarrollo de nuestra economía y de nuestra sociedad, tanto en el corto como en el largo plazo. Por lo tanto, hacerlo bien constituye una inversión concreta en la creación de ese mejor futuro al que aspiramos post COVID-19. Esta es la oportunidad de alcanzar una recuperación económica bajo un enfoque de desarrollo sostenible y resiliente, y para ello, resulta fundamental vincular las agendas económica, social y ambiental, privilegiando la inversión en innovación, ciudades resilientes, educación inclusiva adecuada al siglo XXI, además de empleos dignos, movilidad social y estímulo a las pequeñas y medianas empresas, entre otros. Debemos adoptar estrategias de reactivación con la mirada en el Chile sostenible que queremos construir, para las generaciones actuales y futuras. Nuestra Región necesita del trabajo mancomunado de todos aquellos que de verdad queremos a nuestra gente y al Gran Valparaíso. Trabajadores, autoridades públicas y políticas, empresarios, emprendedores, estudiantes, jóvenes y adultos.
Por: Arturo Rivera, socio Alessandri Consulting. La pandemia ha cambiado la forma de realizar los negocios y ha afectado la economía desde marzo 2020, por lo cual el gobierno ha sacado varias medidas tributarias, alguna temporales que vimos el año 2020 como: diferimiento del pago del IVA por 3 y 6 meses, anticipo devoluciones de PPM y otras medidas permanentes como la rebaja de la tasa de impuesto de primera categoría a las Pymes, desde el 25% al 10% por los años tributarios 2021, 2022 y 2023. Además, a partir de Julio otras medidas que permiten dar liquidez a la Micro y Pequeña, las cuales han sido fuertemente golpeadas y que el FOGAPE REACTIVA no le ha ayudado o bien no han cumplido con los requisitos para acceder a este financiamiento de largo plazo (7 años). Ley N°21.353: Medidas tributarias para Micro, Pequeñas y Medianas empresas por la Crisis Covid-19 No aplicación de tasa de intereses penal de 1,5% (Tasa 0%), Art. 53 CT, de giros realizados por el SII a partir de la publicación de esta ley y hasta 31 de diciembre de 2021. Devolución del Remanente de C. Fiscal por operaciones durante meses de junio, julio y agosto 2021, siempre y cuando se cumplan ciertos requisitos especiales y la sociedad tenga al menos 3 años de antigüedad. Extensión de la vigencia de las patentes comerciales provisorias (DL N° 3063 del año 1979 sobre Rentas Municipales), la cual se encuentren vencidas desde el año 2020 y hasta por 1 año desde el término de alerta sanitaria. Extensión plazo de convenios de deudas fiscales vencidas al 30 de junio 2021 y hasta el 31 de diciembre 2021, por un período de hasta 48 meses. No se aplicará multas ni intereses en este periodo que se mantenga al día convenio en sus pagos por el deudor. Ley N° 21.354: Bonos para apoyar a las Micros y Pequeñas empresas por la Crisis Covid 19: Bono especial MYPEs, personas naturales, SRL, EIRL , SA o Spa, que sus ingresos no superen las 25.000 UF en el año 2020 y se encuentren en el régimen Propyme de la LIR, podrán optar por $ 1.000.000, única vez, y no será renta para efectos de impuestos. Bono adicional variable por $ 2.000.000 debe solicitarse ante el SII, en su plataforma, quien fiscalizará y administrará el beneficio. Tampoco será renta para efectos de impuestos. Incremento bono especial y adicional en un 20% para personas naturales y EIRL que sean mujeres. Nota: plazo será a partir de 15 días corridos desde la publicación de esta ley, 17 de junio 2021, y luego correrá un plazo de 1 mes para solicitarlo.
La actividad económica nacional se ha visto fuertemente afectada por las demandas sociales de fines de 2019 y luego por la pandemia que está presente desde marzo de 2020, provocando una de las contracciones económicas más profundas en Chile de los últimos 40 años, y en un contexto de la mayor caída de la economía mundial desde la segunda guerra. En el año 2020 la caída del PIB en Chile fue de un 6% aproximadamente, con una disminución de la inversión sobre un 14% y con una disminución del empleo que afectó a 1.800.000 puestos de trabajo. Aun cuando las proyecciones son de crecimiento positivo para este año 2021, será solamente recuperar todo o parte de lo perdido y volver a los valores del PIB de 2019. Este año 2021 a esta fecha presenta algunos indicadores positivos como el índice de actividad de los últimos meses, con un aumento importante del consumo especialmente en bienes durables, la recuperación de algunos sectores del comercio, minería, forestal y salmones con un impulso por mayor precio internacional, y también sectores de la construcción y manufactura. Pero esta situación ha sido parcial y no ha llegado a todos los sectores, como son servicios, turismo, hotelería, gastronomía, espectáculos, recreación y varios segmentos del comercio. Este año la economía crece más de lo previsto que las proyecciones iniciales, pero es parcial y no llega a todos, y destacándose el mercado laboral en que se ha recuperado un millón de empleos, pero aún faltan 800.000 puestos de trabajo que se perdieron en 2020, con el agravante que hay un aumento de los inactivos, y esta recuperación es heterogénea y con muchos empleos de menor calidad. La situación general presenta señales positivas como el avance del proceso de vacunación, pero que aún no da señales importantes del control de los contagios, también indicadores internacionales de crecimiento de muchos países que son socios comerciales de Chile y un proceso institucional en Chile que ya está en marcha, pero con un alto grado de incertidumbre que genera inestabilidad en el entorno de las empresas y de sus negocios, que genera bajos niveles de confianza y un ambiente incierto y para muchos negativo para la recuperación de la actividad, y también negativo para las inversiones y el desarrollo de nuevos negocios. Sin duda gran parte de los mejores indicadores de este primer semestre de 2021 son consecuencia de los impulsos al consumo por la mayor liquidez de los aportes del Estado, retiros previsionales, y por el apoyo a las empresas mediante los programas de créditos Fogape con costos reducidos y plazos mayores, pero es esencial considerar que estos programas tienen límite y no pueden continuar en condiciones similares. Las cuotas de esos créditos ya están venciendo y se requiere generar rentabilidades adecuadas para el servicio de las deudas. En este contexto la mirada del estado de la situación actual de las empresas tiene que ser extremadamente objetiva y realista, como también la revisión de sus proyecciones, la validez de sus planes de negocio y los ajustes en su operación que pueden ser imprescindibles para lograr el resultado necesario para proyectarse al futuro. Es claro que el entorno actual de los negocios es distinto a lo que ocurría hace 18 meses, seguirá siendo inestable por lo menos por un año y varios meses más, y los empresarios no pueden eludir adaptarse a esta realidad. Además de lo señalado, es fundamental considerar que ya hay un importante aumento de costos por el mayor valor de muchas materias primas, aumento de precios de los fletes internacionales, mayores valores de maquinarias y equipos, aumento de costos fijos y seguramente aumento progresivo de costos laborales. Y todo esto aún con proyecciones de ventas con alto nivel de incertidumbre. En consecuencia, nuestra sugerencia a los empresarios es revisar exhaustivamente la operación de sus empresas, para optimizar procesos y mejorar la productividad, que permitan una reducción de costos y gastos que logren una mayor rentabilidad, junto con buscar las opciones de financiamiento que necesita, para que puedan ser compatibles con su situación actual pueda proyectarse al futuro. Nemo Castelli, Director Integral Chile.