La compañía colombiana lo decidió con el fin de favorecer la continuidad de sus operaciones Bajo el capítulo 11 de Estados Unidos, Avianca Holdings inició su proceso de reorganización, transformándose en la primera víctima del rubro a nivel regional por el impacto económico que ha tenido la crisis del Coronavirus hasta la fecha. Según consigna el Diario Financiero, la compañía detuvo sus operaciones de pasajeros a mediados de marzo reduciendo ingresos consolidados en más del 80%. En palabras de Anka van de Werff, CEO y presidente del holding, “los efectos de la pandemia COVID-19 nos han llevado a enfrentar la crisis más desafiante de nuestros 100 años de historia como compañía”. Avianca Holdings es la segunda aerolínea más grande de Latinoamérica, por lo que dicha decisión tiene como objetivo principal asegurar y favorecer la continuidad de sus operaciones, recalcando que esto “no es de insolvencia ni de liquidación”, puesto que “creemos que la reorganización bajo el Capítulo 11 es el mejor camino a seguir para proteger los servicios esenciales de viaje y transporte aéreo que proporcionamos en Colombia y en otros mercados latinoamericanos”, afirmó van de Werff. De acuerdo al mismo medio, se estimó que sus pasivos fluctúan entre US$1.000 millones y US$10.000 millones, según lo presentado en el tribunal de quiebras del Distrito Sur de. Nueva York. A esto se suma también el no pago del bono que vencía por US$65 millones, antecedente que fue entregado en la conferencia de prensa por Adrian Neuhauser, Chief Financial Officer de Avianca Holdings. Por el momento, la aerolínea está en conversaciones con el gobierno de Colombia y otros actores claves, para encontrar opciones que ayuden a proporcionar liquidez adicional; a través de financiamiento directo o de garantías. Esto porque la compañía pretende utilizar su liquidez para mantener el negocio durante el proceso de Reorganización.
A pesar de ser casi el doble estimado por el Banco Central, se proyecta una amplia recuperación para el 2021. El Coronavirus sigue dando que hablar en materia económica, esta vez porque el Fondo Monetario Internacional (FMI) dio a conocer sus proyecciones -negativas- tanto para la economía global como nacional, a través del Panorama Económico Mundial. Se prevé que la economía mundial se contraiga bruscamente un 3% este 2020, lo cual, si lo comparamos con la crisis financiera de 2008 y 2009 es mucho menor, más si tomamos en cuenta el crecimiento del 3,3% proyectado en enero. Para Chile, el panorama es distinto, ya que el FMI estima que el PIB caerá un 4,5% este año, un porcentaje considerablemente menor al crecimiento de 0,9% que se contempló en la revisión de enero, cuando este ya había sido impactado por el estallido social iniciado en octubre de 2019. Por su parte, el Informe de Política Monetaria (IPoM) del Banco Central estableció un rango de entre -1,5% y -2,5% para la contracción del producto nacional, mientras que el Banco Central advertía una caída del 3% para la economía chilena. A su vez, el organismo plantea que si la pandemia se logra controlar para el segundo semestre, se podría proyectar un crecimiento del 5,8% de la economía mundial al 2021, siempre y cuando la actividad económica se normalice, y proyectó también que el PIB chileno avanzaría un 5,3%, porcentaje que supera en un 0,55% lo proyectado por el Banco Central. Si bien el panorama que se plantea es duro, Chile no sería el más afectado de Sudamérica, dado que la proyección regional es una contracción del 5% para crecer en un 3,4% al 2021, cifras significativamente menores a la proyección nacional. País Contracción PIB 2020 Crecimiento PIB 2021 Chile 5 % 3,4 % Perú 4,5 % 5,2 % Colombia 2,4 % 3,7 % Brasil 5,3 % 2,9 % Argentina 5,7 % 4,4 % Ecuador 6,3 % 3,9 % ¿Se viene una nueva crisis crediticia? De acuerdo Tobias Adrian, Director de Asuntos Monetarios y Mercados Financieros del Fondo Monetario Internacional, una vez que esta crisis sanitaria esté bajo control, los esfuerzos deben destinarse a recuperar “evaluar y sanar el daño infligido por la pandemia en los balances de empresas no financieras, instituciones financieras y gobiernos”, ya que considera que “ha aumentado el riesgo de que la incapacidad de los prestatarios para pagar sus deudas ejerza presión en los bancos y provoque que los mercados de crédito se congelen”, lo que podría conducirnos a una nueva crisis crediticia entre prestatarios no financieros “exacerbando aún más la recesión económica”. Estamos sin dudas enfrentando una crisis sin precedentes por el Covid-19 en salud y estabilidad económica y financiera.