Columnas de opinión

Un mercado más selectivo: cómo prepararse para capturar oportunidades en M&A

Por: Leandro Caresio, Director Integral Chile El mercado de fusiones y adquisiciones (M&A) en Chile ha atravesado durante 2025 un escenario más selectivo y exigente, especialmente durante el primer semestre. Sin embargo, lejos de reflejar una contracción estructural, el segundo semestre ha mostrado una reactivación relevante en número y dinamismo de transacciones, lo que abre la posibilidad de cerrar el año con cifras históricas en ciertos segmentos del mercado. Más que hablar de ciclos de expansión o contracción, el contexto actual invita a una lectura distinta: hoy no todas las empresas están en condiciones de transar, pero aquellas que llegan preparadas encuentran oportunidades concretas. El mercado no se ha detenido; se ha vuelto más riguroso. Para las empresas medianas —que constituyen el núcleo del tejido empresarial chileno— este escenario no depende de grandes variables macroeconómicas ni de operaciones de alto impacto mediático. En este segmento, las decisiones de M&A responden principalmente a factores internos: orden financiero, claridad estratégica, capacidad de crecimiento y una valorización bien fundamentada. Es ahí donde se define si una operación avanza o se frena. En la práctica, las transacciones actuales exigen una mayor solidez en la información y una narrativa clara del negocio. Los inversionistas y compradores estratégicos están priorizando empresas que pueden demostrar coherencia entre su desempeño histórico, su proyección y su operación real. La calidad de los datos financieros, la consistencia contable y la capacidad de explicar el negocio con precisión se han vuelto activos estratégicos. Este mayor nivel de exigencia no debe leerse como una barrera, sino como una oportunidad. En un mercado más selectivo, las empresas bien preparadas destacan con mayor rapidez. Contar con una valorización robusta, entendida no solo como un número, sino como una “foto financiera” que ordena la conversación, permite a los dueños, socios y ejecutivos tomar decisiones con mayor control: vender, incorporar socios, reestructurar o simplemente estar listos cuando aparezca el momento adecuado. Sectores como servicios especializados, tecnología aplicada, eficiencia operacional y soluciones ligadas a industrias tradicionales continúan mostrando actividad, especialmente en operaciones de tamaño medio, donde la agilidad y la preparación pesan más que el contexto general del mercado. Mirando hacia adelante, el escenario favorece a quienes se anticipan. Las empresas que hoy invierten en ordenar su información, revisar su modelo de negocio y comprender su valor real estarán en una posición ventajosa frente a un mercado que premia la claridad y castiga la improvisación. En Integral Chile creemos que la diferencia no está en predecir el mercado, sino en prepararse para aprovecharlo. En un entorno más exigente, estar listos antes que el resto sigue siendo la principal ventaja competitiva.   Si necesitas que te ayudemos o asesoremos, no dudes en escribirnos aquí.

La estrategia de financiación y el cierre contable: el valor de la información que abre puertas

Por: Leandro Caresio, Director Integral Chile Los estados financieros de cierre de año, es mucho más que un documento contable. Es una herramienta estratégica que permite a las empresas entender su posición real, tomar decisiones informadas y proyectar su futuro financiero. Representa una fotografía precisa de la estructura patrimonial de una compañía al cierre de cada año; una imagen que, bien trabajada, se transforma en una llave para abrir nuevas oportunidades de acceso al financiamiento el día de hoy. Cuando la información financiera se analiza con una mirada estratégica, deja de ser un simple registro histórico para convertirse en una base sólida para la gestión financiera empresarial. Permite evaluar la liquidez, el nivel de endeudamiento, la capacidad de inversión y la solidez patrimonial, pero también entrega señales sobre la sostenibilidad y la competitividad futura del negocio. El cierre financiero es, en este sentido, un proceso de orden y análisis que busca presentar la información de manera clara, coherente y estratégica. No se trata de ajustar cifras para reducir impuestos, sino de mostrar la verdadera fortaleza financiera de la empresa, respaldando su capacidad de crecimiento y su atractivo ante bancos, fondos o nuevos socios financieros estratégicos. Si bien la contabilidad tradicional cumple un rol esencial en el registro fiel de las operaciones, hoy, dado el cambio en el sistema financiero, la asesoría financiera agrega una dimensión superior: interpreta esa información, la conecta con la estrategia corporativa y la traduce en decisiones que fortalecen la posición de la compañía en el mercado. Desde la definición de estructuras de capital hasta la planificación de inversiones o la búsqueda de financiamiento, el análisis financiero es el puente entre los números y el acceso al financiamiento. En un entorno donde la credibilidad y la transparencia son activos clave, contar con información financiera robusta y correctamente presentada puede marcar la diferencia entre acceder o no a nuevas fuentes de financiamiento.. En Integral Chile, acompañamos a las empresas en esta nueva mirada y en este proceso. Transformamos los datos financieros en información estratégica, orientando decisiones que fortalecen su estructura, amplían su capacidad de crecimiento y consolidan su posición financiera en el mercado. Porque toda empresa tiene una historia que contar, y cuando su información financiera está bien estructurada, esa historia abre puertas que permitirán acceder al financiamiento requerido.   Si necesitas que te ayudemos o asesoremos, no dudes en escribirnos aquí.

«La necesidad de una estructura de financiación distinta a las tradicionales» por Marcelo Matus De La Parra

Hay que reconocer que estamos frente a una situación absolutamente distinta a la existía pre pandemia en materia financiera.  La banca está teniendo una posición en materia de evaluación de riesgo muy distinta a la que tenía 3 años atrás. El perfil de riesgo, en definitiva, se incrementó. Lo que lleva a que las empresas requieran de una estructura de financiación distinta. En Integral Chile, estamos siempre preocupados por la salud financiera de, no sólo nuestras compañías clientes, sino que de todas las pequeñas y medianas empresas de Chile. Por eso, y estando conscientes de la situación actual, hemos fortalecido muy fuertemente la búsqueda de otras estructuras de financiación que vayan, fundamentalmente, al capital: a buscar y tener alternativas que permitan capitalizar a las compañías que tienen un plan de negocio a futuro interesante, pero que, frente a las consecuencias que les ha dejado esta pandemia, se ven inhabilitadas a buscar financiamiento tradicional.  Dado esto, hoy podemos decir con mucho orgullo que durante los últimos 6 meses hemos hecho un trabajo intensivo en la búsqueda de diferentes fondos que vayan no sólo a la deuda, sino que también al capital, a aquellas compañías que efectivamente tengan un proyecto empresarial interesante.  Por eso, hoy estamos trabajando con 5 fondos de distinta naturaleza, tanto locales como internacionales, que están en una posición tremendamente activa buscando empresas que requieran de este tipo de financiamiento, bajo una lógica de estructura de financiación distinta, que es a lo que nos vamos a enfrentar tanto en el presente como en el día de mañana. Tenemos que entender que el mundo y el sistema financiero cambiaron, por eso, responsablemente hemos tomado esa inquietud para buscar nuevas alternativas de capitalización, que nos permitan mantener la estabilidad, la sustentabilidad y el crecimiento del mundo de la pequeña y mediana empresa en Chile.  -Marcelo Matus De La Parra, Socio Director Integral Chile

Columna de opinión por Nemo Castelli: Perspectivas económicas

El Informe de Política Monetaria (IPOM) que entregó el Banco Central la semana pasada, y que siempre ha sido realista y muy certero en sus estimaciones, señala que la economía chilena tendrá un difícil panorama en los próximos 3 años, con una tasa de crecimiento económico en 2022 entre 1% y 2%, incluyendo trimestres negativos de la actividad, lo que es una desaceleración de la economía, además de una mayor inflación, un aumento de la tasa de interés y una importante reducción de la inversión.   Actividad económica La actividad económica chilena se estaba recuperando del impacto de los problemas sociales de fines de 2019 y la violencia asociada a esa situación, y de los efectos de la pandemia, considerando que el 4° trimestre de 2021 el PIB superó al 4° trimestre de 2019 en 11,9%. Pero esta recuperación, que en gran parte se logró por un aumento del consumo y en menor grado por un aumento de la inversión, en el 3er trimestre de 2021 la economía presentaba claras señales de sobrecalentamiento, con un déficit fiscal de cuenta corriente sobre el 9% del PIB y el estructural sobre el 11%, la inflación anual superaba el 7%, y las expectativas de inflación eran lejos del 3%. Con estos indicadores para controlar la inflación y prevenir una eventual crisis macroeconómica, se inició en 2021 un ajuste, aprobando un presupuesto fiscal que reducía el gasto y se inició en julio un proceso de aumento de tasas de interés. Es necesario señalar también, que el aumento de las tasas de interés, que es necesario para equilibrar la economía, produce un efecto negativo en las inversiones al aumentar su costo y se dificulta el acceso al crédito de largo plazo para viviendas por mayor costo y menor plazo, con un efecto directo en el sector de construcción, que es un actor relevante para las inversiones.   Proyecciones de crecimiento Las proyecciones respecto a la inversión muestran indicadores negativos, con una tendencia a la baja en los próximos 3 años, lo que es extremadamente relevante por su efecto en el crecimiento económico, por su impacto en el empleo y en los salarios. Sin duda, considerando los niveles de incertidumbre del último tiempo, es esencial que las autoridades del país generen una política para crear un ambiente de confianza y estabilidad, para atraer inversionistas y se recupere la tendencia al alza. El último IPOM proyecta que la inflación tendrá un aumento cercano al 10% durante mediados de año, para reducir su valor a fines de año, llegando a un 5,6% en el cierre anual. Respecto a la tasa de crecimiento de la economía (PIB) se proyecta en un rango de 1,0% a 2,0% para 2022, y entre (-0,25%) y 0,75% para 2023.   Impactos internacionales Por otra parte, la economía internacional está enfrentando un segundo impacto en un breve período de 2 años. Además de la pandemia del covid 19, desde inicios de 2020 que está vigente hasta hoy, pero con menos intensidad, se agrega el shock de la invasión de Rusia a Ucrania. Esto sucede justo cuando la mayoría de los países se estaba acostumbrando a convivir con el virus, y empezaron a levantar restricciones a la movilidad, inciando con mayor fuerza la recuperación económica. Aun cuando Rusia y Ucrania son países relativamente pequeños en relación al PIB mundial con menos del 2%, los 2 países son importantes exportadores de alimentos, energía y materias primas. Las alzas de precios de estos bienes, junto con las represalias de Occidente y la incertidumbre de la evolución del conflicto, sin duda van a impactar en el crecimiento de la economía global y en la inflación. La OCDE estima que esta situación provocará un punto de menor crecimiento global, 1,5 punto menos para la Unión Europea y una mayor inflación mundial de 2,5% para el primer año. Los países en desarrollo, entre los cuales está Chile, tendrán un impacto negativo en los términos de intercambio (relación entre precios de exportaciones e importaciones), efecto de un menor crecimiento global, apreciación del dólar y un deterioro de las condiciones financieras globales. Además de lo anterior, esta situación tiene un efecto adicional, generando otro impulso a una mayor inflación. Es necesario considerar también que las proyecciones del IPOM suponen que la situación de Rusia con Ucrania no escala a mayores, que no hay nuevos retiros previsionales, que se cumple el presupuesto fiscal de este año y que la economía chilena tiende a reducir el déficit estructural en los próximos años. Es esencial restablecer la estabilidad macroeconómica, que permita proteger al país de una eventual crisis financiera, y de esta forma permitir un crecimiento sostenible de la economía que es esencial para satisfacer las demandas de la sociedad.   ¿Qué pasa con las empresas en este contexto? En el contexto de este complejo panorama económico nacional e internacional, las empresas necesitan asumir esta realidad, revisar objetivamente sus proyecciones y actuar en consecuencia. Seguramente muchas empresas se verán afectadas por variaciones en la demanda, aumento de costos por valores de materias primas transporte y otros, aumento de costos de personal, mayor costo financiero. Algunos temas fundamentales a considerar: Analizar la situación y proyecciones del mercado de la empresa en el contexto económico que se proyecta. Revisar las proyecciones de los próximos 2 años y los planes de negocios de la empresa. Adecuar la estructura de administración y gestión de la empresa a las proyecciones revisadas. Optimizar el proceso productivo y operacional, buscando reducir costos. Revisar todas las opciones para un aumento de la productividad. Buscar una estructura financiera compatible con la realidad y rentabilidad de la empresa. Establecer una política de austeridad en la operación, desarrollando inversiones que generen optimizaciones y reducción de costos y/o gastos. Administrar la empresa con absoluto realismo y con información confiable y certera.

Crisis en la hotelería: cómo transformar una crisis en una oportunidad

Por: Francisca Herrera, Directora de Hoteleros de Chile. Desde el estallido social, la industria hotelera atraviesa por una crisis sin precedentes. Si tuviéramos que graficarla en una imagen, ésta sería el saqueo y quema del Hotel Príncipe de Asturias. El 18 de octubre del 2019 empezó una escalada de cancelación de reservas, situación que se agudizó en marzo del 2020 con la llegada de la pandemia. Estos dos hechos han obligado a muchos hoteles a desvincular a gran parte del personal con menos tiempo de antigüedad laboral. Aunque a mediados del 2020 el escenario seguía incierto, nadie se imaginaba que la crisis se extendería hasta hoy. El turismo y hotelería generan aproximadamente 600 mil empleos, de los cuales ya se han perdido cerca de 300 mil. Esto sin considerar las redes anexas que asociadas a nuestra industria, como proveedores y otros. El acceso a los créditos Fogape también fue limitado, ya que se nos evaluó como una industria de riesgo, por lo tanto solo un porcentaje de los hoteles pudo obtenerlos. Si bien es cierto que algunos han podido operar como residencias sanitarias y hoteles de tránsito a precio costo, se está lejos de llegar a las cifras de funcionamiento normal de los hoteles. Las nuevas medidas de desplazamiento, posibles gracias al aumento del porcentaje de población vacunada, nos hacían confiar en la reactivación para el segundo semestre del año. Lamentablemente, la variante delta del Covid-19 ha empañado este optimismo. La industria hotelera está aprovechando cada ventana de movilidad y enfocándose en el turismo interno. En esa línea, es clave la apertura de fronteras, de lo contrario no podremos subsistir. No olvidemos que los hoteles de algunas regiones solo operan por temporada, por lo de no producirse la apertura o mayor movilidad, el impacto para será devastador. Como Hoteleros de Chile estamos realizando diferentes acciones, como presionar para que se pospusiera el pago de contribuciones y la regulación de la informalidad laboral, y la coordinación con otros gremios y federaciones. Nuestro objetivo es acompañar a nuestros socios en esta difícil etapa y, entre todos, superarla y salir fortalecidos. Estoy segura de que con imaginación, trabajo y flexibilidad nos adaptaremos a la “nueva normalidad” del turismo mundial. Solo de esta forma podremos transformar esta profunda crisis en una oportunidad.  

Resiliencia: el mundo post coronavirus

Por: Ricardo Guerra, Presidente ASIVA. Desde el año 2020, el mundo enfrenta la crisis sanitaria más grande de la historia actual, arrastrando pérdidas de vidas humanas y poniendo al límite la capacidad de los sistemas de salud. La crisis también está teniendo consecuencias sociales y económicas sin precedentes debido al distanciamiento físico y al confinamiento. En nuestro país, esto se da en un contexto en el que ya veníamos enfrentando las consecuencias de la crisis social que estalló en octubre de 2019, la que está lejos de ser resuelta y que la pandemia sólo profundizó. Para gestionar la incertidumbre y hacer frente a las adversidades entra en juego la resiliencia. Según la American Psychological Association, «la resiliencia es el proceso para adaptarse bien a la adversidad, ya sea un trauma, una tragedia, una amenaza o fuentes de tensión significativas, como problemas familiares, interpersonales o de salud, o situaciones estresantes a nivel laboral o financiero para salir fortalecido». Para visualizarlo, en un árbol que soporta estoico las acometidas del viento. El término se toma de la resistencia de los materiales que se doblan sin romperse para volver a su forma original. Ante esto, es preciso entender que, todos los países han tratado de ser lo más resilientes posibles y con las mejores características que su modelo económico se lo permita. Por ejemplo,  la magnitud de la respuesta económica desplegada por los países para enfrentar la emergencia sanitaria y reactivar la economía post-crisis no tiene precedentes, superando largamente los estímulos fiscales de la crisis financiera del 2008. A los esfuerzos desplegados para reforzar los sistemas de salud, sostener el ingreso de las familias e intentar proteger el empleo, se suman políticas de estímulo e incentivos a la inversión pública y privada con el fin de impulsar la reactivación. Ahora bien, ¿Las personas nacen resilientes se transforman en ello? Adam Grant, profesor de Administración y Psicología en la Universidad de Pensilvania y coautor del libro Opción B: afrontar la adversidad, desarrollar la resiliencia y alcanzar la felicidad señala que «Hay un conjunto de comportamientos que se pueden aprender de manera natural y que contribuyen a la resiliencia». Desde esa perspectiva, podemos entender por qué en un período de crisis algunas personas pueden resistir o no y salir adelante. Ahora, lo importante, es mirar hacia adelante y ver cómo enfrentar el último tramo de esta pandemia. Sin duda, la economía es el eslabón que más se reciente, ya que es aquello que nos permite llevar el sustento al hogar, por ende, hay que contribuir en apoyar todas aquellas medidas e iniciativas que incentiven a la reactivación del país y la región. El modo en que se diseñen e implementen estas medidas de reactivación serán determinantes para un adecuado ritmo de recuperación e inicio de una etapa de desarrollo de nuestra economía y de nuestra sociedad, tanto en el corto como en el largo plazo. Por lo tanto, hacerlo bien constituye una inversión concreta en la creación de ese mejor futuro al que aspiramos post COVID-19. Esta es la oportunidad de alcanzar una recuperación económica bajo un enfoque de desarrollo sostenible y resiliente, y para ello, resulta fundamental vincular las agendas económica, social y ambiental, privilegiando la inversión en innovación, ciudades resilientes, educación inclusiva adecuada al siglo XXI, además de empleos dignos, movilidad social y estímulo a las pequeñas y medianas empresas, entre otros. Debemos adoptar estrategias de reactivación con la mirada en el Chile sostenible que queremos construir, para las generaciones actuales y futuras. Nuestra Región necesita del trabajo mancomunado de todos aquellos que de verdad queremos a nuestra gente y al Gran Valparaíso. Trabajadores, autoridades públicas y políticas,  empresarios, emprendedores, estudiantes, jóvenes y adultos.    

Medidas tributarias permanentes para los efectos profundos de la Pandemia

Por: Arturo Rivera, socio Alessandri Consulting.   La pandemia ha cambiado la forma de realizar los negocios y ha afectado la economía desde marzo 2020, por lo cual el gobierno ha sacado varias medidas tributarias, alguna temporales que vimos el año 2020 como: diferimiento del pago del IVA por 3 y 6  meses, anticipo devoluciones de  PPM y otras medidas permanentes como la rebaja de la tasa de impuesto de primera categoría a las Pymes, desde el 25% al 10% por los años tributarios 2021, 2022 y 2023. Además, a partir de Julio otras medidas que permiten dar liquidez a la Micro y Pequeña, las cuales han sido fuertemente golpeadas y que el FOGAPE REACTIVA no le ha ayudado o bien no han cumplido con los requisitos para acceder a este financiamiento de largo plazo (7 años). Ley N°21.353: Medidas tributarias para Micro, Pequeñas y Medianas empresas por la Crisis Covid-19 No aplicación de tasa de intereses penal de 1,5% (Tasa 0%), Art. 53 CT, de giros realizados por el SII a partir de la publicación de esta ley y hasta 31 de diciembre de 2021. Devolución del Remanente de C. Fiscal por operaciones durante meses de junio, julio y agosto 2021, siempre y cuando se cumplan ciertos requisitos especiales y la sociedad tenga al menos 3 años de antigüedad. Extensión de la vigencia de las patentes comerciales provisorias (DL N° 3063 del año 1979 sobre Rentas Municipales), la cual se encuentren vencidas desde el año 2020 y  hasta por 1 año desde el término de alerta sanitaria. Extensión plazo de convenios de deudas fiscales vencidas al 30 de junio 2021 y hasta el 31 de diciembre 2021, por un período de hasta 48 meses. No se aplicará multas ni intereses en este periodo que se mantenga al día convenio en sus pagos por el deudor.   Ley N° 21.354: Bonos para apoyar a las Micros y Pequeñas empresas por la Crisis Covid 19:   Bono especial MYPEs, personas naturales, SRL, EIRL , SA o Spa, que sus ingresos no superen las 25.000 UF en el año 2020 y se encuentren en el régimen Propyme de la LIR, podrán optar por $ 1.000.000,  única vez, y no será renta para efectos de impuestos. Bono adicional variable por $ 2.000.000 debe solicitarse  ante el SII, en su plataforma, quien fiscalizará y administrará el beneficio. Tampoco será renta para efectos de impuestos. Incremento bono especial y adicional en un 20% para personas naturales y EIRL que sean mujeres. Nota: plazo será a partir de 15 días corridos desde la publicación de esta ley, 17 de junio 2021, y luego correrá un plazo de 1 mes para solicitarlo.    

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