Columnas de opinión

Arquitectura financiera: cuando el desafío no es conseguir financiamiento, sino estar preparado para recibirlo

Por Leandro Caresio, Director Integral Chile En el debate empresarial es frecuente escuchar que el principal obstáculo para crecer es el acceso al financiamiento. Sin embargo, en la práctica, muchas empresas descubren que el verdadero desafío no está en la disponibilidad de capital, sino en cómo está estructurado el negocio para recibirlo y utilizarlo de manera eficiente. A medida que las compañías crecen, la relación entre operación, deuda, capital y estructura societaria se vuelve más compleja. Lo que en una etapa inicial puede resolverse con financiamiento bancario u otro directo, sin embargo se comienza a requerir una arquitectura mas clara que permita sostener proyectos de inversión, ciclos de crecimiento más largos y una relación más sofisticada con bancos e inversionistas. En muchas empresas medianas, este ordenamiento financiero ocurre de manera tardía. La deuda se estructura según las oportunidades disponibles en el momento, los plazos de financiamiento no siempre coinciden con los ciclos del negocio y las decisiones estratégicas terminan condicionadas por la forma en que se obtuvo el capital, más que por la lógica del crecimiento empresarial. Esta situación no es excepcional. Es parte del proceso natural de desarrollo de muchas compañías que han crecido desde la operación y el esfuerzo de sus dueños, antes que desde un diseño financiero planificado. Sin embargo, cuando las empresas comienzan a proyectar nuevas etapas —expansión, inversiones relevantes o apertura a nuevos socios— la necesidad de ordenar esa estructura se vuelve evidente. La arquitectura financiera aparece precisamente en ese punto. Más que una herramienta técnica, es un ejercicio de diseño estratégico que busca alinear la estructura de capital, los instrumentos de financiamiento y los objetivos de negocio. Su propósito es asegurar que las decisiones de crecimiento no queden limitadas por estructuras financieras que fueron pensadas para etapas anteriores de la empresa. Contar con una arquitectura financiera clara permite abordar de mejor manera conversaciones con instituciones financieras, evaluar alternativas de financiamiento con mayor criterio y anticipar los requerimientos que acompañan los proyectos de inversión. También facilita ordenar la relación entre deuda y capital, definir horizontes de financiamiento coherentes con el negocio y reducir la dependencia de decisiones tomadas bajo presión. En un entorno donde los procesos de financiamiento suelen exigir mayor claridad y consistencia en la información, las empresas que trabajan su arquitectura financiera con anticipación tienden a enfrentar estas instancias desde una posición más sólida. No necesariamente porque tengan más acceso al capital, sino porque pueden explicar con mayor claridad cómo ese capital se integra al desarrollo del negocio. En Integral Chile entendemos la arquitectura financiera como parte de la estrategia empresarial. No se trata solo de estructurar deuda o buscar financiamiento, sino de diseñar una base financiera que permita a la empresa crecer con mayor orden, sostener sus decisiones de inversión y relacionarse con bancos e inversionistas desde una posición de mayor control. Cuando la estructura financiera acompaña al negocio, el acceso al capital deja de ser una preocupación permanente y pasa a ser una herramienta al servicio del crecimiento.   Si necesitas que te ayudemos o asesoremos en tu proyecto, no dudes en escribirnos aquí.

La valorización de las empresas como motor comercial y puente hacia los inversionistas

Valorización

Por Nemo Castelli, Director Integral Chile En muchas empresas, especialmente en las medianas, la valorización sigue siendo percibida como un ejercicio esencialmente asociado casi exclusivamente a procesos de venta o reestructuración. Sin embargo, en realidad su mayor valor aparece mucho antes de cualquier transacción. Cuando está bien construida y correctamente utilizada, la valorización se convierte en una herramienta que ordena el relato comercial, fortalece su posición en el mercado, permite proyectar los planes de negocios y facilita el acercamiento a potenciales inversionistas. Desde una mirada estratégica, la valorización no solo responde a la pregunta “¿cuánto vale la empresa?”, sino también a “por qué vale lo que vale”. Esa distinción es clave. Entender los factores que explican el valor —crecimiento, márgenes, riesgos, dependencia de clientes, capacidad operativa— permite a la empresa comunicar su propuesta con mayor claridad y coherencia, tanto hacia el mercado como hacia terceros interesados. En el ámbito comercial, esta claridad se traduce en conversaciones más eficientes. Los equipos dejan de apoyarse únicamente en proyecciones optimistas o argumentos intuitivos y comienzan a sostener su discurso en información estructurada y consistente. Esto no solo mejora la calidad del diálogo con clientes estratégicos, socios o proveedores relevantes, sino que también alinea expectativas internas sobre precios, crecimiento y prioridades comerciales, y especialmente potenciar su oferta al mercado que lo diferencie de su competencia. Cuando la empresa se acerca a inversionistas, el impacto es aún más evidente. Una valorización efectuada por profesionales expertos y bien entendida, reduce fricciones, acota supuestos y acelera el proceso de evaluación. No garantiza una inversión, pero sí eleva el estándar de la conversación. Permite discutir escenarios con mayor objetividad, responder preguntas críticas con datos y proyectar el negocio desde una base común de entendimiento. Es importante destacar que utilizar la valorización como motor comercial no implica estar en venta ni buscar capital de manera inmediata. Por el contrario, muchas empresas que trabajan este ejercicio lo hacen para fortalecer su posición, ganar control sobre su narrativa y estar preparadas cuando se abran oportunidades relevantes. En ese sentido, la valorización no presiona decisiones; habilita opciones y permite evaluar nuevas alternativas de futuro. Las compañías que integran la valorización a su gestión estratégica suelen enfrentar las conversaciones comerciales y de inversión desde una posición más sólida. Tienen mayor claridad sobre sus fortalezas, reconocen con anticipación sus brechas y pueden priorizar acciones que realmente impactan el valor del negocio, en lugar de reaccionar frente a demandas externas. En Integral Chile entendemos la valorización como una herramienta transversal: ordena el discurso comercial, mejora la calidad de las conversaciones estratégicas y acerca a las empresas medianas a inversionistas desde una posición de mayor control y credibilidad. Cuando el valor está claro, las oportunidades no se persiguen; se gestionan.   Si necesitas que te ayudemos o asesoremos en tu proyecto, no dudes en escribirnos aquí.

Claridad financiera: la diferencia entre elegir una estrategia o quedar atrapado en la duda

Claridad financiera

Por René Melo, Director Integral Chile En muchas empresas medianas, las decisiones estratégicas no se frenan por falta de oportunidades, sino por falta de certeza. Crecer, buscar inversionistas o evaluar una venta suelen aparecer como alternativas atractivas, pero difíciles de abordar cuando no existe una visión clara de la situación financiera real del negocio. En ese escenario, la duda se instala como una constante. No porque las opciones sean malas, sino porque no hay información suficiente para compararlas con criterio. Sin claridad financiera, toda decisión parece apresurada; y cuando todo parece apresurado, lo habitual es no decidir. Uno de los errores más comunes es tratar estas definiciones como eventos aislados. Se piensa en crecer sin entender el impacto financiero real, se conversa con potenciales inversionistas sin una base sólida o se evalúa una venta sin tener claridad sobre el valor del negocio. En todos los casos, el problema no es la alternativa elegida, sino la falta de preparación previa. La claridad financiera no tiene que ver solo con orden contable. Implica comprender cómo se genera el valor de la empresa, qué tan sostenible es su desempeño, cuáles son sus dependencias críticas y qué aspectos fortalecen —o debilitan— su atractivo estratégico. Es esa comprensión la que permite pasar de la intuición a la decisión informada. En este contexto, la valorización cumple un rol clave. No como una señal de que la empresa esté en venta, sino como una herramienta que permite ordenar expectativas, evaluar escenarios y establecer un punto de referencia común para cualquier conversación estratégica. Cuando el valor está entendido, las decisiones dejan de ser abstractas y se vuelven comparables. Las empresas que trabajan esta claridad con anticipación no necesariamente ejecutan cambios inmediatos. Pero sí ganan algo fundamental: margen de maniobra. Pueden negociar desde una posición más sólida, corregir brechas antes de exponerse al mercado o simplemente esperar el momento adecuado con mayor control. En Integral Chile entendemos la claridad financiera como un insumo crítico para la toma de decisiones estratégicas. Contar con información consistente, escenarios comparables y una lectura objetiva del negocio permite evaluar alternativas con mayor control y anticipación. En ese marco, crecer, incorporar inversionistas o evaluar una venta no son decisiones reactivas, sino opciones que pueden analizarse y ejecutarse en el momento adecuado.   Si necesitas que te ayudemos o asesoremos, no dudes en escribirnos aquí.

Un mercado más selectivo: cómo prepararse para capturar oportunidades en M&A

Por: Leandro Caresio, Director Integral Chile El mercado de fusiones y adquisiciones (M&A) en Chile ha atravesado durante 2025 un escenario más selectivo y exigente, especialmente durante el primer semestre. Sin embargo, lejos de reflejar una contracción estructural, el segundo semestre ha mostrado una reactivación relevante en número y dinamismo de transacciones, lo que abre la posibilidad de cerrar el año con cifras históricas en ciertos segmentos del mercado. Más que hablar de ciclos de expansión o contracción, el contexto actual invita a una lectura distinta: hoy no todas las empresas están en condiciones de transar, pero aquellas que llegan preparadas encuentran oportunidades concretas. El mercado no se ha detenido; se ha vuelto más riguroso. Para las empresas medianas —que constituyen el núcleo del tejido empresarial chileno— este escenario no depende de grandes variables macroeconómicas ni de operaciones de alto impacto mediático. En este segmento, las decisiones de M&A responden principalmente a factores internos: orden financiero, claridad estratégica, capacidad de crecimiento y una valorización bien fundamentada. Es ahí donde se define si una operación avanza o se frena. En la práctica, las transacciones actuales exigen una mayor solidez en la información y una narrativa clara del negocio. Los inversionistas y compradores estratégicos están priorizando empresas que pueden demostrar coherencia entre su desempeño histórico, su proyección y su operación real. La calidad de los datos financieros, la consistencia contable y la capacidad de explicar el negocio con precisión se han vuelto activos estratégicos. Este mayor nivel de exigencia no debe leerse como una barrera, sino como una oportunidad. En un mercado más selectivo, las empresas bien preparadas destacan con mayor rapidez. Contar con una valorización robusta, entendida no solo como un número, sino como una “foto financiera” que ordena la conversación, permite a los dueños, socios y ejecutivos tomar decisiones con mayor control: vender, incorporar socios, reestructurar o simplemente estar listos cuando aparezca el momento adecuado. Sectores como servicios especializados, tecnología aplicada, eficiencia operacional y soluciones ligadas a industrias tradicionales continúan mostrando actividad, especialmente en operaciones de tamaño medio, donde la agilidad y la preparación pesan más que el contexto general del mercado. Mirando hacia adelante, el escenario favorece a quienes se anticipan. Las empresas que hoy invierten en ordenar su información, revisar su modelo de negocio y comprender su valor real estarán en una posición ventajosa frente a un mercado que premia la claridad y castiga la improvisación. En Integral Chile creemos que la diferencia no está en predecir el mercado, sino en prepararse para aprovecharlo. En un entorno más exigente, estar listos antes que el resto sigue siendo la principal ventaja competitiva.   Si necesitas que te ayudemos o asesoremos, no dudes en escribirnos aquí.

La estrategia de financiación y el cierre contable: el valor de la información que abre puertas

Por: Leandro Caresio, Director Integral Chile Los estados financieros de cierre de año, es mucho más que un documento contable. Es una herramienta estratégica que permite a las empresas entender su posición real, tomar decisiones informadas y proyectar su futuro financiero. Representa una fotografía precisa de la estructura patrimonial de una compañía al cierre de cada año; una imagen que, bien trabajada, se transforma en una llave para abrir nuevas oportunidades de acceso al financiamiento el día de hoy. Cuando la información financiera se analiza con una mirada estratégica, deja de ser un simple registro histórico para convertirse en una base sólida para la gestión financiera empresarial. Permite evaluar la liquidez, el nivel de endeudamiento, la capacidad de inversión y la solidez patrimonial, pero también entrega señales sobre la sostenibilidad y la competitividad futura del negocio. El cierre financiero es, en este sentido, un proceso de orden y análisis que busca presentar la información de manera clara, coherente y estratégica. No se trata de ajustar cifras para reducir impuestos, sino de mostrar la verdadera fortaleza financiera de la empresa, respaldando su capacidad de crecimiento y su atractivo ante bancos, fondos o nuevos socios financieros estratégicos. Si bien la contabilidad tradicional cumple un rol esencial en el registro fiel de las operaciones, hoy, dado el cambio en el sistema financiero, la asesoría financiera agrega una dimensión superior: interpreta esa información, la conecta con la estrategia corporativa y la traduce en decisiones que fortalecen la posición de la compañía en el mercado. Desde la definición de estructuras de capital hasta la planificación de inversiones o la búsqueda de financiamiento, el análisis financiero es el puente entre los números y el acceso al financiamiento. En un entorno donde la credibilidad y la transparencia son activos clave, contar con información financiera robusta y correctamente presentada puede marcar la diferencia entre acceder o no a nuevas fuentes de financiamiento.. En Integral Chile, acompañamos a las empresas en esta nueva mirada y en este proceso. Transformamos los datos financieros en información estratégica, orientando decisiones que fortalecen su estructura, amplían su capacidad de crecimiento y consolidan su posición financiera en el mercado. Porque toda empresa tiene una historia que contar, y cuando su información financiera está bien estructurada, esa historia abre puertas que permitirán acceder al financiamiento requerido.   Si necesitas que te ayudemos o asesoremos, no dudes en escribirnos aquí.

«La necesidad de una estructura de financiación distinta a las tradicionales» por Marcelo Matus De La Parra

Hay que reconocer que estamos frente a una situación absolutamente distinta a la existía pre pandemia en materia financiera.  La banca está teniendo una posición en materia de evaluación de riesgo muy distinta a la que tenía 3 años atrás. El perfil de riesgo, en definitiva, se incrementó. Lo que lleva a que las empresas requieran de una estructura de financiación distinta. En Integral Chile, estamos siempre preocupados por la salud financiera de, no sólo nuestras compañías clientes, sino que de todas las pequeñas y medianas empresas de Chile. Por eso, y estando conscientes de la situación actual, hemos fortalecido muy fuertemente la búsqueda de otras estructuras de financiación que vayan, fundamentalmente, al capital: a buscar y tener alternativas que permitan capitalizar a las compañías que tienen un plan de negocio a futuro interesante, pero que, frente a las consecuencias que les ha dejado esta pandemia, se ven inhabilitadas a buscar financiamiento tradicional.  Dado esto, hoy podemos decir con mucho orgullo que durante los últimos 6 meses hemos hecho un trabajo intensivo en la búsqueda de diferentes fondos que vayan no sólo a la deuda, sino que también al capital, a aquellas compañías que efectivamente tengan un proyecto empresarial interesante.  Por eso, hoy estamos trabajando con 5 fondos de distinta naturaleza, tanto locales como internacionales, que están en una posición tremendamente activa buscando empresas que requieran de este tipo de financiamiento, bajo una lógica de estructura de financiación distinta, que es a lo que nos vamos a enfrentar tanto en el presente como en el día de mañana. Tenemos que entender que el mundo y el sistema financiero cambiaron, por eso, responsablemente hemos tomado esa inquietud para buscar nuevas alternativas de capitalización, que nos permitan mantener la estabilidad, la sustentabilidad y el crecimiento del mundo de la pequeña y mediana empresa en Chile.  -Marcelo Matus De La Parra, Socio Director Integral Chile

Columna de opinión por Nemo Castelli: Perspectivas económicas

El Informe de Política Monetaria (IPOM) que entregó el Banco Central la semana pasada, y que siempre ha sido realista y muy certero en sus estimaciones, señala que la economía chilena tendrá un difícil panorama en los próximos 3 años, con una tasa de crecimiento económico en 2022 entre 1% y 2%, incluyendo trimestres negativos de la actividad, lo que es una desaceleración de la economía, además de una mayor inflación, un aumento de la tasa de interés y una importante reducción de la inversión.   Actividad económica La actividad económica chilena se estaba recuperando del impacto de los problemas sociales de fines de 2019 y la violencia asociada a esa situación, y de los efectos de la pandemia, considerando que el 4° trimestre de 2021 el PIB superó al 4° trimestre de 2019 en 11,9%. Pero esta recuperación, que en gran parte se logró por un aumento del consumo y en menor grado por un aumento de la inversión, en el 3er trimestre de 2021 la economía presentaba claras señales de sobrecalentamiento, con un déficit fiscal de cuenta corriente sobre el 9% del PIB y el estructural sobre el 11%, la inflación anual superaba el 7%, y las expectativas de inflación eran lejos del 3%. Con estos indicadores para controlar la inflación y prevenir una eventual crisis macroeconómica, se inició en 2021 un ajuste, aprobando un presupuesto fiscal que reducía el gasto y se inició en julio un proceso de aumento de tasas de interés. Es necesario señalar también, que el aumento de las tasas de interés, que es necesario para equilibrar la economía, produce un efecto negativo en las inversiones al aumentar su costo y se dificulta el acceso al crédito de largo plazo para viviendas por mayor costo y menor plazo, con un efecto directo en el sector de construcción, que es un actor relevante para las inversiones.   Proyecciones de crecimiento Las proyecciones respecto a la inversión muestran indicadores negativos, con una tendencia a la baja en los próximos 3 años, lo que es extremadamente relevante por su efecto en el crecimiento económico, por su impacto en el empleo y en los salarios. Sin duda, considerando los niveles de incertidumbre del último tiempo, es esencial que las autoridades del país generen una política para crear un ambiente de confianza y estabilidad, para atraer inversionistas y se recupere la tendencia al alza. El último IPOM proyecta que la inflación tendrá un aumento cercano al 10% durante mediados de año, para reducir su valor a fines de año, llegando a un 5,6% en el cierre anual. Respecto a la tasa de crecimiento de la economía (PIB) se proyecta en un rango de 1,0% a 2,0% para 2022, y entre (-0,25%) y 0,75% para 2023.   Impactos internacionales Por otra parte, la economía internacional está enfrentando un segundo impacto en un breve período de 2 años. Además de la pandemia del covid 19, desde inicios de 2020 que está vigente hasta hoy, pero con menos intensidad, se agrega el shock de la invasión de Rusia a Ucrania. Esto sucede justo cuando la mayoría de los países se estaba acostumbrando a convivir con el virus, y empezaron a levantar restricciones a la movilidad, inciando con mayor fuerza la recuperación económica. Aun cuando Rusia y Ucrania son países relativamente pequeños en relación al PIB mundial con menos del 2%, los 2 países son importantes exportadores de alimentos, energía y materias primas. Las alzas de precios de estos bienes, junto con las represalias de Occidente y la incertidumbre de la evolución del conflicto, sin duda van a impactar en el crecimiento de la economía global y en la inflación. La OCDE estima que esta situación provocará un punto de menor crecimiento global, 1,5 punto menos para la Unión Europea y una mayor inflación mundial de 2,5% para el primer año. Los países en desarrollo, entre los cuales está Chile, tendrán un impacto negativo en los términos de intercambio (relación entre precios de exportaciones e importaciones), efecto de un menor crecimiento global, apreciación del dólar y un deterioro de las condiciones financieras globales. Además de lo anterior, esta situación tiene un efecto adicional, generando otro impulso a una mayor inflación. Es necesario considerar también que las proyecciones del IPOM suponen que la situación de Rusia con Ucrania no escala a mayores, que no hay nuevos retiros previsionales, que se cumple el presupuesto fiscal de este año y que la economía chilena tiende a reducir el déficit estructural en los próximos años. Es esencial restablecer la estabilidad macroeconómica, que permita proteger al país de una eventual crisis financiera, y de esta forma permitir un crecimiento sostenible de la economía que es esencial para satisfacer las demandas de la sociedad.   ¿Qué pasa con las empresas en este contexto? En el contexto de este complejo panorama económico nacional e internacional, las empresas necesitan asumir esta realidad, revisar objetivamente sus proyecciones y actuar en consecuencia. Seguramente muchas empresas se verán afectadas por variaciones en la demanda, aumento de costos por valores de materias primas transporte y otros, aumento de costos de personal, mayor costo financiero. Algunos temas fundamentales a considerar: Analizar la situación y proyecciones del mercado de la empresa en el contexto económico que se proyecta. Revisar las proyecciones de los próximos 2 años y los planes de negocios de la empresa. Adecuar la estructura de administración y gestión de la empresa a las proyecciones revisadas. Optimizar el proceso productivo y operacional, buscando reducir costos. Revisar todas las opciones para un aumento de la productividad. Buscar una estructura financiera compatible con la realidad y rentabilidad de la empresa. Establecer una política de austeridad en la operación, desarrollando inversiones que generen optimizaciones y reducción de costos y/o gastos. Administrar la empresa con absoluto realismo y con información confiable y certera.

Crisis en la hotelería: cómo transformar una crisis en una oportunidad

Por: Francisca Herrera, Directora de Hoteleros de Chile. Desde el estallido social, la industria hotelera atraviesa por una crisis sin precedentes. Si tuviéramos que graficarla en una imagen, ésta sería el saqueo y quema del Hotel Príncipe de Asturias. El 18 de octubre del 2019 empezó una escalada de cancelación de reservas, situación que se agudizó en marzo del 2020 con la llegada de la pandemia. Estos dos hechos han obligado a muchos hoteles a desvincular a gran parte del personal con menos tiempo de antigüedad laboral. Aunque a mediados del 2020 el escenario seguía incierto, nadie se imaginaba que la crisis se extendería hasta hoy. El turismo y hotelería generan aproximadamente 600 mil empleos, de los cuales ya se han perdido cerca de 300 mil. Esto sin considerar las redes anexas que asociadas a nuestra industria, como proveedores y otros. El acceso a los créditos Fogape también fue limitado, ya que se nos evaluó como una industria de riesgo, por lo tanto solo un porcentaje de los hoteles pudo obtenerlos. Si bien es cierto que algunos han podido operar como residencias sanitarias y hoteles de tránsito a precio costo, se está lejos de llegar a las cifras de funcionamiento normal de los hoteles. Las nuevas medidas de desplazamiento, posibles gracias al aumento del porcentaje de población vacunada, nos hacían confiar en la reactivación para el segundo semestre del año. Lamentablemente, la variante delta del Covid-19 ha empañado este optimismo. La industria hotelera está aprovechando cada ventana de movilidad y enfocándose en el turismo interno. En esa línea, es clave la apertura de fronteras, de lo contrario no podremos subsistir. No olvidemos que los hoteles de algunas regiones solo operan por temporada, por lo de no producirse la apertura o mayor movilidad, el impacto para será devastador. Como Hoteleros de Chile estamos realizando diferentes acciones, como presionar para que se pospusiera el pago de contribuciones y la regulación de la informalidad laboral, y la coordinación con otros gremios y federaciones. Nuestro objetivo es acompañar a nuestros socios en esta difícil etapa y, entre todos, superarla y salir fortalecidos. Estoy segura de que con imaginación, trabajo y flexibilidad nos adaptaremos a la “nueva normalidad” del turismo mundial. Solo de esta forma podremos transformar esta profunda crisis en una oportunidad.  

Resiliencia: el mundo post coronavirus

Por: Ricardo Guerra, Presidente ASIVA. Desde el año 2020, el mundo enfrenta la crisis sanitaria más grande de la historia actual, arrastrando pérdidas de vidas humanas y poniendo al límite la capacidad de los sistemas de salud. La crisis también está teniendo consecuencias sociales y económicas sin precedentes debido al distanciamiento físico y al confinamiento. En nuestro país, esto se da en un contexto en el que ya veníamos enfrentando las consecuencias de la crisis social que estalló en octubre de 2019, la que está lejos de ser resuelta y que la pandemia sólo profundizó. Para gestionar la incertidumbre y hacer frente a las adversidades entra en juego la resiliencia. Según la American Psychological Association, «la resiliencia es el proceso para adaptarse bien a la adversidad, ya sea un trauma, una tragedia, una amenaza o fuentes de tensión significativas, como problemas familiares, interpersonales o de salud, o situaciones estresantes a nivel laboral o financiero para salir fortalecido». Para visualizarlo, en un árbol que soporta estoico las acometidas del viento. El término se toma de la resistencia de los materiales que se doblan sin romperse para volver a su forma original. Ante esto, es preciso entender que, todos los países han tratado de ser lo más resilientes posibles y con las mejores características que su modelo económico se lo permita. Por ejemplo,  la magnitud de la respuesta económica desplegada por los países para enfrentar la emergencia sanitaria y reactivar la economía post-crisis no tiene precedentes, superando largamente los estímulos fiscales de la crisis financiera del 2008. A los esfuerzos desplegados para reforzar los sistemas de salud, sostener el ingreso de las familias e intentar proteger el empleo, se suman políticas de estímulo e incentivos a la inversión pública y privada con el fin de impulsar la reactivación. Ahora bien, ¿Las personas nacen resilientes se transforman en ello? Adam Grant, profesor de Administración y Psicología en la Universidad de Pensilvania y coautor del libro Opción B: afrontar la adversidad, desarrollar la resiliencia y alcanzar la felicidad señala que «Hay un conjunto de comportamientos que se pueden aprender de manera natural y que contribuyen a la resiliencia». Desde esa perspectiva, podemos entender por qué en un período de crisis algunas personas pueden resistir o no y salir adelante. Ahora, lo importante, es mirar hacia adelante y ver cómo enfrentar el último tramo de esta pandemia. Sin duda, la economía es el eslabón que más se reciente, ya que es aquello que nos permite llevar el sustento al hogar, por ende, hay que contribuir en apoyar todas aquellas medidas e iniciativas que incentiven a la reactivación del país y la región. El modo en que se diseñen e implementen estas medidas de reactivación serán determinantes para un adecuado ritmo de recuperación e inicio de una etapa de desarrollo de nuestra economía y de nuestra sociedad, tanto en el corto como en el largo plazo. Por lo tanto, hacerlo bien constituye una inversión concreta en la creación de ese mejor futuro al que aspiramos post COVID-19. Esta es la oportunidad de alcanzar una recuperación económica bajo un enfoque de desarrollo sostenible y resiliente, y para ello, resulta fundamental vincular las agendas económica, social y ambiental, privilegiando la inversión en innovación, ciudades resilientes, educación inclusiva adecuada al siglo XXI, además de empleos dignos, movilidad social y estímulo a las pequeñas y medianas empresas, entre otros. Debemos adoptar estrategias de reactivación con la mirada en el Chile sostenible que queremos construir, para las generaciones actuales y futuras. Nuestra Región necesita del trabajo mancomunado de todos aquellos que de verdad queremos a nuestra gente y al Gran Valparaíso. Trabajadores, autoridades públicas y políticas,  empresarios, emprendedores, estudiantes, jóvenes y adultos.    

Medidas tributarias permanentes para los efectos profundos de la Pandemia

Por: Arturo Rivera, socio Alessandri Consulting.   La pandemia ha cambiado la forma de realizar los negocios y ha afectado la economía desde marzo 2020, por lo cual el gobierno ha sacado varias medidas tributarias, alguna temporales que vimos el año 2020 como: diferimiento del pago del IVA por 3 y 6  meses, anticipo devoluciones de  PPM y otras medidas permanentes como la rebaja de la tasa de impuesto de primera categoría a las Pymes, desde el 25% al 10% por los años tributarios 2021, 2022 y 2023. Además, a partir de Julio otras medidas que permiten dar liquidez a la Micro y Pequeña, las cuales han sido fuertemente golpeadas y que el FOGAPE REACTIVA no le ha ayudado o bien no han cumplido con los requisitos para acceder a este financiamiento de largo plazo (7 años). Ley N°21.353: Medidas tributarias para Micro, Pequeñas y Medianas empresas por la Crisis Covid-19 No aplicación de tasa de intereses penal de 1,5% (Tasa 0%), Art. 53 CT, de giros realizados por el SII a partir de la publicación de esta ley y hasta 31 de diciembre de 2021. Devolución del Remanente de C. Fiscal por operaciones durante meses de junio, julio y agosto 2021, siempre y cuando se cumplan ciertos requisitos especiales y la sociedad tenga al menos 3 años de antigüedad. Extensión de la vigencia de las patentes comerciales provisorias (DL N° 3063 del año 1979 sobre Rentas Municipales), la cual se encuentren vencidas desde el año 2020 y  hasta por 1 año desde el término de alerta sanitaria. Extensión plazo de convenios de deudas fiscales vencidas al 30 de junio 2021 y hasta el 31 de diciembre 2021, por un período de hasta 48 meses. No se aplicará multas ni intereses en este periodo que se mantenga al día convenio en sus pagos por el deudor.   Ley N° 21.354: Bonos para apoyar a las Micros y Pequeñas empresas por la Crisis Covid 19:   Bono especial MYPEs, personas naturales, SRL, EIRL , SA o Spa, que sus ingresos no superen las 25.000 UF en el año 2020 y se encuentren en el régimen Propyme de la LIR, podrán optar por $ 1.000.000,  única vez, y no será renta para efectos de impuestos. Bono adicional variable por $ 2.000.000 debe solicitarse  ante el SII, en su plataforma, quien fiscalizará y administrará el beneficio. Tampoco será renta para efectos de impuestos. Incremento bono especial y adicional en un 20% para personas naturales y EIRL que sean mujeres. Nota: plazo será a partir de 15 días corridos desde la publicación de esta ley, 17 de junio 2021, y luego correrá un plazo de 1 mes para solicitarlo.    

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