Un año flojo se aguanta. Lo difícil es llegar al siguiente sin la caja para aprovechar el repunte.
Según Diario Financiero, tras el Informe de Política Monetaria de septiembre, el Banco Central recortó su proyección de crecimiento para 2026 desde un rango de 1% a 1,75% a uno de 0,25% a 0,75%. El último sondeo de Consensus Forecast, que consultó a 24 departamentos de estudios, bancos y universidades, deja la media en 0,8%, cinco décimas menos que el mes anterior.
Ni entre los analistas hay acuerdo. La Asociación de Bancos e Instituciones Financieras (ABIF), Scotiabank y Capital Economics proyectan 0,3% para este año, mientras que AGPV espera 1,8%. En inversión, el consenso prevé un alza de 0,8%, un recorte de 1,3 puntos respecto de agosto. El Banco Central, en cambio, anticipa una caída de 0,3%.
Para 2027, el panorama mejora: Consensus proyecta un PIB de 2,9%, con la inversión subiendo a 5,2%.
Ese salto de la inversión, de 0,8% a 5,2%, es el corazón de la recuperación proyectada. Y no ocurre solo: depende de que las empresas puedan invertir cuando el ciclo cambie. Quien tenga capital de trabajo y financiamiento listos antes de que llegue el repunte podrá tomarlo. Quien tenga que armarlos recién entonces, lo hará contra el reloj.
Con proyecciones que para un mismo año van de 0,3% a 1,8%, diseñar las finanzas para un solo escenario es una apuesta. La pregunta para tu empresa es si su estructura financiera aguantaría un 2026 en la parte baja del rango y, a la vez, te dejaría invertir si 2027 llega como se proyecta. La respuesta no está en una sola línea de crédito, sino en tener capital de trabajo, plazos y fuentes de financiamiento pensados en conjunto.
Si necesitas que te ayudemos o asesoremos en tu estructura financiera, no dudes en escribirnos aquí.